CRAQUELADO Y CUARTEADO
Los sistemas de doble pintado crean efectos envejecidos, ideales para estancia clásica que basan su atractivo en el paso del tiempo.
En el craquelado se aplica un barniz con base agua sobre otro con base aceite, antes de que este último esté seco, o bien uno de secado rápido sobre otro de secado lento. A medida que se endurece la capa base se contrae y hace que la capa superior se resquebraje. Sus pequeñas craqueladuras permanecen invisibles hasta que se aplica una capa de óleo de color tostado o sombra, que después se frota quedando adherida solo a alas fisuras. El cuarteado, muy similar, se hace con dos capas de pintura de base agua en las que se aplica una capa de goma arábiga, que absorbe la humedad de la capa superior y la agrieta con un efecto accidentado y atractivo.