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UNA CORRECTA PREPARACIÓN DE SUPERFICIE ES FUNDAMENTAL PARA OBTENER UN BUEN ACABADO.
•La superficie debe ser firme, debe estar limpia, seca, sin polvo, sin jabón, moho, grasas, aceite, óxidos u otros contaminantes.
•Si requiere lijar, proteja los ojos contra el polvo utilizando gafas de seguridad.
•Partes sueltas o mal adheridas, deben ser eliminadas, raspando la superficie.
•Las manchas de grasa deben ser eliminadas con solución de agua y detergente o con un solvente adecuado.
•Independientemente de la calidad de la pintura a utilizarse en la protección de las diferentes superficies, la vida efectiva de cualquier pintura o sistema a emplearse puede ser acortada por una deficiente limpieza, o por una incorrecta preparación de la superficie.
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